¿Qué es el outplacement? - Lukkap: Consultora de Transformación Internacional

Autor: ana.taboada
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¿Qué es el outplacement?

Si buscamos la definición de outplacement, en general, todas ellas están orientadas a definirla cómo un procedimiento de recolocación que la compañía pone en marcha cuando un empleado es desvinculado, o como un servicio de apoyo a ese empleado.

Sin embargo, es importante recordar todo lo que se esconde detrás de la palabra “recolocación” y todo lo que este proceso implica. Por ello, el outplacement o programa de transición de carreras va mucho más allá de encontrar un trabajo. Se trata de una experiencia crucial para las personas en uno de los momentos más complicados de su carrera profesional. Por eso, es muy importante poner a la persona en el centro cuando empezamos a trabajar juntamente con ella en su programa.

Outplacement, tabla de salvación ante la transición profesional

Y es que no podemos olvidar, que, tras la desvinculación laboral, el empleado se enfrenta a un proceso de transición profesional en el que el miedo, la incertidumbre, la tristeza o, incluso, la ansiedad, pueden invadir su vida por completo. Acompañarlo en la gestión de ese duelo, en reflexionar qué camino quiere tomar y prepararse para la búsqueda de empleo será clave para marcar la diferencia en el mercado laboral.

Así, a la hora de ponernos manos a la obra y abordar el programa, debemos tener en cuenta algunos pasos clave a trabajar para conseguir el propósito deseado.

Claves a seguir para un programa de outplacement exitoso

El punto de partida, principalmente, es basarse en una metodología que realmente funcione, que esté contrastada, que sea el apoyo y, a su vez, el instrumento para alcanzar el objetivo: conseguir el proyecto que ha definido el empleado como su próximo paso profesional.

Pero retomemos el punto de partida. Comentábamos antes que, fundamentalmente, estamos hablando de una experiencia personal, y eso implica, lo primero de todo, “personalizar”. Por tanto, se trata de conocer bien a la persona -su experiencia y sus fortalezas- para que el acompañamiento profesional sea adaptado a sus necesidades y que realmente la experiencia que viva con el programa de outplacement sea única.

A partir de ahí, creamos un camino conjunto en el que nuestra función fundamental es acompañarla paso a paso. ¿Qué implica esto? Estar cerca y pendiente de ella, no solo en la parte de trabajar herramientas para mejorar su empleabilidad, sino también cuidarla y apoyarla desde el punto de vista emocional, a lo largo de todo el camino. De esta forma, la persona pasará de vivir este periodo de su vida como algo “estresante” a algo “expectante”, lleno de nuevas oportunidades.

¿Y por dónde empezamos?

  • Por ayudar a cada persona a crear su propia marca personal -única e irrepetible- y trabajar en la búsqueda de ese factor que le permite diferenciarse de los demás. Ese algo que le representa y le hace feliz porque define el proyecto que quiere alcanzar. Por ello, es muy importante tener claros la meta, el objetivo y el target de mercado al que nos dirigimos.
  • Nuestro segundo gran paso será que la persona se dé a conocer en el mercado con esa marca clara que ha definido previamente.  Aquí trabajaremos las herramientas más adecuadas para cada persona y su proyecto: elaborar un CV con impacto, mejorar el perfil de Linkedin o, por supuesto, practicar el networking. Es importante tener en cuenta que no se trata de abrir millones de canales de comunicación sin ton ni son, sino de trabajar aquellos que se ajustan al proyecto de cada persona. Y, sobre todo, no se trata de decir cualquier cosa; debemos ser los mejores comunicando, diferenciándonos de los demás y haciendo llegar nuestro mensaje al mayor número de personas posible. Hay que saber qué comunico, cuándo lo hago y cómo.
  • El tercer gran paso que debemos dar nos llega cuando surgen las oportunidades. Un momento en el que las personas que se encuentran en un programa de outplacement se sienten algo inseguras porque hace tiempo que no practican ante una entrevista de trabajo. Pues bien, justo eso es lo que hay que hacer: practicar y practicar. Eso sí, siempre con la persona adecuada que nos pueda dar ese feedback transparente, pensado para ayudar a mejorar.

Así pues, estamos hablando de dominar una metodología de éxito a través de una combinación perfecta entre personalización -trabajo individualizado acompañado-, aprender de otros -trabajo grupal-, apoyo en especialistas y utilización de la tecnología.

¿Qué beneficios aporta el outplacement al empleado?

A estas alturas, no cabe duda de las ventajas que supone para una persona que se encuentra en un momento de transición profesional el hecho de contar con un programa de outplacement. Estas son algunas de ellas:

  • Mejora de la empleabilidad
  • Menor tiempo de recolocación
  • Alivio del impacto emocional de una desvinculación
  • “Match” entre proyectos profesionales y el propósito de cada persona
  • Acompañamiento hasta la recolocación

¿Y a la compañía?

Y es que ofrecer un programa de outplacement como organización, no solo favorece a la trayectoria profesional del empleado, sino que también tiene un impacto positivo en la empresa:

  • Incremento del orgullo de pertenencia
  • Mejora la reputación y la imagen de la marca
  • Mejora el clima y la productividad entre los empleados que se quedan
  • Reduce los riesgos laborales

Por ello, ante un momento tan crucial en la vida de nuestros empleados, es clave que las compañías demuestren cómo son verdaderamente y marquen la diferencia. Para asegurar la empleabilidad de sus empleados desvinculados; convertir a potenciales detractores en promotores y ofrecer un apoyo y una guía que ayuden al empleado a conseguir el mejor de los resultados: alcanzar su nuevo propósito profesional.

 

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