Autor: Casilda Urrecha
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experiencia de empleado

Como ya hemos abordado anteriormente, la gestión del cambio es el momento de relación entre empleado y empresa que peor gestionamos –así lo veíamos en las dos ediciones del IMEX de Experiencia de Empleado–, obteniendo cifras por debajo de cualquier otra, en cada una de las ediciones llevadas a cabo.

experiencia de empleado

Es cierto que es algo más complejo de lo que se puede llegar a pensar, pues vivimos en un constante cambio que, sin darnos cuenta, vamos gestionando y mirando hacia delante sin dedicarle, quizá, el tiempo y esfuerzo que requiere. Pero, ¿qué pasa ahora en la situación actual?

Hoy, todos, nos encontramos ante una nueva y desconocida situación, pero es nuestro deber, desde las organizaciones, ayudar de la mejor manera posible a los empleados para que este cambio drástico no vea afectado el correcto funcionamiento de todos, seguridad y salud.

Para ayudaros a ello, hemos recogido los siete aspectos que John P. Kotter definía en su artículo «Leading Change: Why Transformation Efforts Fail». A partir de aquí, es más sencillo que todos seamos capaces de continuar con esta transformación en la que estamos inmersos y nos adaptemos, de la mejor manera posible, a nuevos escenarios de incertidumbre:

1) Establecer un sentido de urgencia

Los líderes deben comunicar y transmitir con efectividad a la organización los próximos pasos a seguir. El contexto de la situación, el por qué y el cómo se va a llevar a cabo. Es importante en este punto remarcar que deben crear y generar seguridad psicológica. La organización debe proporcionar soporte, coaching y aceptar que estamos ante algo nuevo y que igual se cometen errores y que surgirán nuevas formas de hacer las cosas.

2) Crear un equipo de cambio

Se debe establecer un equipo que sea quién dirija y comunique las directrices a seguir en la nueva situación. Debe ser un equipo con credibilidad, liderazgo y experiencia, referente para la organización.

3) Desarrollar una visión y estrategia

Crear una visión de lo que queremos ser como organización en los próximos días, que ayude a focalizar los esfuerzos de todos hacia la nueva forma de trabajar y que sirva para motivar e implicar a los empleados.

4) Comunicar la visión del cambio

Esa visión debe ser comunicada, no una vez sino repetidamente, en lenguaje claro y directo, adecuado a la audiencia, utilizando diferentes imágenes, analogías y canales.

5) Empoderar a los empleados

La organización debe empoderar a los empleados dotándoles de autonomía para poder tomar sus propias decisiones en su ámbito de responsabilidad. Pero a su vez, como es algo nuevo, quizá necesitemos dotar de nuevas capacidades; dar la posibilidad de aprender, de adquirir nuevos conocimientos en el contexto del cambio.

6) Generar logros a corto plazo

Ayudará a mantener el impulso y la motivación frente a la nueva situación. Solo podremos alimentar la energía del cambio si se producen éxitos a corto plazo.

7) Consolidar y producir más cambio

Un liderazgo fuerte es clave en este momento para seguir impulsando y apoyando la situación, consolidar los logros y, a partir de ellos, seguir avanzando en el cambio con el objetivo de dejar a la organización mejor preparada para afrontar nuevos cambios.

De estos siete aspectos clave que remarcaba Kotter debemos hacer hincapié en 3 de ellos:

  • Informar: Las personas están frente a una incertidumbre del mercado, ¿qué va a pasar con la economía, con mi organización, con mi puesto de trabajo? Debemos estar cerca de nuestros equipos, comunicando la situación día a día. En estos momentos es clave saber qué está ocurriendo e informar de las actuaciones y medidas a tomar, dejar claros mensajes de qué se espera de cada uno, nuevas formas de hacer y revisión continua.
  • Capacitar a los equipos: Nos enfrentamos a una nueva modalidad, en muchos de los casos, de teletrabajo y gestión en remoto. Un punto importante para este cambio sería formar a las personas en liderar a distancia para los managers, trabajo en equipo en remoto; hay que recurrir a la inteligencia emocional para gestionar las emociones, la comunicación y el feedback dentro de los equipos en estos momentos.
  • Y por último, un punto importante es la motivación: más que nunca, ahora tenemos que tener a nuestros empleados con fuerzas de seguir adelante y para ello ya que no estamos presencialmente en su día a día, debemos reconocer su esfuerzo en estos momentos, dar feedback desarrollativo para construir juntos hacia delante; ser cercanos, estar ahí para el equipo, para dudas, inquietudes y miedos.

 

Descárgate nuestra infografía «Liderazgo en remoto»

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