Voz del Empleado (VoE): Cómo escuchar para transformar tu organización

María Hernanz
Socia Directora de Data&People Analytics
17 de noviembre, 2025
En un entorno en constante cambio, escuchar a las personas se ha convertido en una prioridad estratégica. La voz del empleado permite comprender de forma profunda qué piensan, sienten y necesitan quienes forman parte de la organización. En este artículo descubrirás cómo recoger, analizar y accionar ese feedback para impulsar la transformación y los resultados del negocio.

voz del empleado

En un entorno en constante cambio, escuchar a las personas se ha convertido en una prioridad estratégica. La voz del empleado permite comprender de forma profunda qué piensan, sienten y necesitan quienes forman parte de la organización. En este artículo descubrirás cómo recoger, analizar y accionar ese feedback para impulsar la transformación y los resultados del negocio.

¿Qué es la Voz del Empleado o Voice of the Employee?

La voz del empleado (VoE) es mucho más que una encuesta o un canal para recoger opiniones: es la suma de las percepciones, expectativas y experiencias que las personas comparten en su día a día dentro de la organización. Escuchar esta voz implica ir más allá de los momentos puntuales de feedback para construir una estrategia estructurada de escucha y acción continua, donde cada colaborador sienta que su opinión cuenta y genera impacto y cambio real.

A diferencia de los modelos tradicionales basados en escuchas esporádicas, una estrategia de Voice of the Employee busca integrar la escucha activa en la cultura corporativa. Esto significa analizar lo que se dice, compartir los resultados con transparencia y, sobre todo, priorizar las acciones y actuar en consecuencia para fortalecer la confianza y mejorar la experiencia del empleado.

Del mismo modo que las compañías escuchan a sus clientes a través del Voice of the Customer, aplicar el enfoque de VoE permite impulsar una transformación organizativa que nace desde dentro y se refleja en los resultados del negocio.

Beneficios de escuchar la Voz del Empleado

Las organizaciones que sitúan la voz del empleado en el centro de su estrategia logran:

  • Mayor compromiso y pertenencia: los empleados se sienten valorados y parte de un proyecto común. Sienten que son escuchados y que su opinión se tiene en cuenta. Para ello es clave esa parte de acción que nombrábamos anteriormente. De hecho, un artículo de Involvement & Participation Association señala en un estudio que hizo a más de 24.000 empresas, “que aquellas que escuchaban de manera más continua a sus empleados fueron más productivas que aquellas que no”.
  • Reducción de la rotación: un sistema de VOE nos permite recoger diferentes fuentes de información y relacionarlas con indicadores internos de recursos humanos, como la rotación. A través de modelos de análisis de datos y de la IA podemos detectar a tiempo malestares, evita fugas de talento.
  • Impulso a la innovación: A través de este sistema de escucha, podemos abrir otros canales, como por ejemplo Slack, Teams o Factorial, que no dejan de ser herramientas que favorecen la generación de ideas desde todos los niveles. Nos permite recoger mejoras en su experiencia, pero también mejoras para el negocio y con los clientes.
  • Toma de decisiones más informadas: las acciones dejan de basarse en intuiciones y se apoyan en evidencias reales. Se apoyan tanto en datos cuantitativos, sacados de encuestas o de otras fuentes de información, que ayudan a ejemplificar y a contar las historias detrás de esos números.

 

Esa escucha activa también actúa como motor para consolidar una cultura organizacional coherente, alineada con los retos de negocio y la realidad de las personas. Según Gallup, “las empresas con empleados altamente comprometidos son un 21% más rentables que el resto”.

Herramientas para analizar la Voz del Empleado (VoE)

Para que la escucha sea verdaderamente transformadora, debe apoyarse en un sistema de recogida de información variado, inclusivo y adaptado a la realidad de cada organización. Algunas herramientas clave son:

  • Encuestas pulse, que nos proporcionan datos cuantitativos, pero también cualitativos, que nos permiten captar feedback tras interacciones concretas. Por ejemplo, tras haber tenido la reunión de desempeño, tras haber sido promocionado, a las semanas de haberte incorporado.
  • Entrevistas y focus groups, que permiten profundizar en temas cualitativos que no han quedado claros con los pulse, o con colectivos concretos para obtener ese detalle de su experiencia. 
  • Check-ins individuales con managers, como espacios de escucha en el día a día, donde se obtiene feedback, pero también se fomenta el compartir entre ellos sus vivencias, sus errores y sus casos de éxito.
  • Canales digitales de feedback anónimo, que fomentan la expresión sin miedo. Esto se usa mucho para feedback rápido o para micro-momentos. Se puede recoger a través de quioscos o botones de quick feedback. Por ejemplo, ¿Cómo te sientes hoy? Aunque no permite profundizar, sí que permite tener esa primera valoración y fomentar una cultura de dato.
  • Plataformas colaborativas, que permiten sugerencias abiertas y co-creación de ideas, tal y como mencionábamos anteriormente con las plataformas de Slack o Teams, donde se pueden crear foros para hablar de temáticas concretas del día a día.
  • Métricas de comportamiento, que nos permiten saber cómo están los empleados sin necesidad de que ellos nos lo cuenten a través de su actividad con el correo, con los chats, con la asistencia a reuniones o con los patrones de colaboración.  Ya hay herramientas como Microsoft Workplace Analytics que permiten traquear, analizar y obtener insights de esta información.

La clave está en combinar métodos, que se integren en la rutina de los empleados, que garanticen la confidencialidad y la confianza, que se adapten a la compañía, a su cultura y a su tamaño y a cada momento del employee journey.

Cómo convertir la voz del empleado en acción

Uno de los errores más comunes en los programas de escucha interna es detenerse en la recogida de datos. La diferencia la marca lo que haces con esa información. Invertir en un sistema de voz que luego no se va a accionar es invertir en algo sin retorno. Por ello la clave de éxito de un sistema de escucha es que esa información luego lleve a la acción.

Para accionar la voz del empleado es necesario:

  1. Analizar los datos con profundidad, identificando patrones y tendencias por colectivo, antigüedad, área o rol. Para ello es clave unir toda la información de todas las fuentes, y enlazarla con información interna, con indicadores ya propios de RRHH como pueden ser la rotación, el absentismo laboral.
  2. Priorizar las temáticas clave en función del impacto y la urgencia. A la hora de priorizar hay que buscar aquello que más impactan en los empleados, lo que más les hace crecer su engagement. Herramientas de análisis de datos y modelos de machine learning nos ayudan a conseguir esas palancas.
  3. Diseñar planes de acción colaborativos, donde los equipos participen activamente, donde se involucren a todas las áreas de negocio y donde estén representados los managers, que son los que van a hacer realidad esos planes de acción.
  4. Comunicar con transparencia qué se ha hecho (o no) con el feedback. Comunicar los resultados de manera casi inmediata a los empleados, para generar esa confianza y que se siga dando feedback sabiendo que habrá un retorno.
  5. Medir el impacto de las acciones emprendidas para seguir iterando. Esa medición se puede realizar viendo el impacto que se ha tenido en la retención, en el engagement e incluso en el impacto que se ha tenido en la experiencia de cliente.

 

Esta capacidad de convertir las opiniones en decisiones útiles es lo que permite construir una experiencia del empleado que genera impacto real y sostenible. De hecho, un estudio de Harvard Business Review confirma que “actuar sobre el feedback aumenta la productividad y reduce el absentismo”.

Buenas prácticas y errores comunes

✅ Lo que sí funciona:

  • Integrar la escucha en los procesos clave y ligados a la experiencia de empleado (onboarding, evaluaciones, desarrollo).
  • Formar a los managers en escucha activa y devolución constructiva, que sepan analizar la información y accionarla de manera adecuada, con confianza hacia sus equipos.
  • Dar seguimiento a cada iniciativa lanzada a partir del feedback, donde se sigan los resultados y el impacto.

❌ Lo que deberías evitar:

  • Recoger feedback y no dar respuesta, porque acabarás teniendo un sistema de voz que cuesta mucho dinero y que no sirve de nada.
  • Delegar la escucha solo en Recursos Humanos. El manager es la piedra angular de la experiencia de empleado. Ellos deberían ser los receptores y activadores de los planes de acción.
  • Lanzar encuestas sin un objetivo claro ni una estrategia posterior. Para ello hay que diseñar un sistema de voz basado en tu estrategia de experiencia de empleado, midiendo los momentos clave, los valores y tu modelo de relación con los empleados.

Nuestra visión sobre la voz del empleado

En nuestros proyectos, abordamos la voz del empleado como una palanca real de cambio cultural. Aplicamos metodologías propias que combinan escucha activa, analítica cualitativa y cuantitativa y co-creación de soluciones junto a los equipos.

Porque no se trata solo de escuchar por escuchar. Se trata de generar conversaciones que impulsen la acción. Y de accionar con el foco puesto en lo que las personas necesitan para desarrollarse, comprometerse y crecer.

 

Si quieres saber más, te invitamos a conocer cómo trabajamos la experiencia del empleado.

 

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