La experiencia de cliente en el sector aeroespacial y defensa: digitalización, confianza y relaciones a largo plazo
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El sector aeroespacial y de defensa (A&D) está atravesando una transformación sin precedentes. La presión tecnológica, la necesidad de atraer y retener talento y las crecientes exigencias de clientes institucionales obligan a las compañías a replantearse cómo se relacionan con su entorno. Hoy, la experiencia de cliente en defensa y aeroespacial no es un “extra”, sino un elemento central de competitividad.
En un sector definido por contratos multimillonarios, proyectos que duran décadas y entornos de máxima complejidad, la diferencia entre un proveedor más y un socio estratégico se construye en base a cuatro pilares: digitalización, analítica de datos, confianza y relaciones a largo plazo.
La digitalización como motor de cambio
Cuando hablamos de digitalización en defensa y aeroespacial no nos referimos únicamente a adoptar nuevas herramientas. Se trata de rediseñar procesos, operaciones y relaciones institucionales para responder a un entorno global en el que la agilidad y la precisión son críticas.
El cloud computing, por ejemplo, ha pasado de ser una opción a convertirse en la base sobre la que se construyen proyectos internacionales. Gracias a la nube, equipos distribuidos en distintos países pueden trabajar en tiempo real sobre la misma información, reduciendo los costes de infraestructura y acelerando la toma de decisiones en programas complejos.
La analítica predictiva es otro de los grandes aliados de esta transformación. Permite anticipar fallos en sistemas críticos, planificar mantenimientos con precisión y optimizar la vida útil de aeronaves, radares o satélites. En un sector donde un fallo puede tener consecuencias geopolíticas, esta capacidad de anticipación se convierte en una ventaja decisiva.
Finalmente, los gemelos digitales o digital twins están revolucionando la forma en que se diseñan y mantienen los sistemas. Crear una réplica virtual de una aeronave o un satélite permite simular su comportamiento en diferentes escenarios, probar mejoras sin riesgo y reducir tanto los costes de desarrollo como los plazos de entrega.
Ejemplos que marcan el camino
Este cambio ya es visible en algunas de las compañías líderes del sector. Airbus Defence & Space (antigua CASA) utiliza gemelos digitales para simular el rendimiento de aeronaves militares y satélites antes incluso de que entren en servicio. Boeing ha integrado inteligencia artificial y big data en sus programas de soporte logístico, mejorando la disponibilidad de flotas y reduciendo drásticamente los costes de ciclo de vida.
En España, Indra ha hecho de la digitalización y la ciberseguridad dos ejes estratégicos. Sus sistemas de mando, control y simulación refuerzan la resiliencia de infraestructuras críticas y posicionan al país como un referente en innovación aplicada a defensa. Por su parte, Lockheed Martin está aplicando analítica avanzada en sus sistemas de defensa aérea para anticipar fallos y garantizar que la operatividad se mantenga incluso en escenarios de máxima presión.
Impacto directo en la experiencia B2B
La digitalización no es solo un cambio tecnológico; es un catalizador de una nueva forma de relacionarse con clientes institucionales mejorando la experiencia B2B.
Cuando hablamos de digitalización en el sector aeroespacial y de defensa, no nos referimos solo a automatizar procesos, sino a transformar la manera en que las empresas se relacionan con sus clientes institucionales. Los beneficios son claros y tangibles.
En primer lugar, la digitalización permite una mayor trazabilidad y transparencia en proyectos complejos y de largo plazo. Gracias a sistemas de gestión integrados, cada fase del desarrollo puede monitorizarse y compartirse en tiempo real, lo que genera confianza en clientes que manejan inversiones millonarias y plazos críticos.
Además, se logra una reducción significativa en los tiempos de respuesta, tanto en el soporte técnico como en la gestión contractual. Lo que antes requería semanas de intercambio documental, hoy puede resolverse en días con plataformas digitales seguras y automatizadas, mejorando la agilidad en la relación con el cliente.
Por último, la digitalización abre la puerta a una atención mucho más personalizada. La capacidad de adaptar entregas, informes y servicios a las necesidades específicas de cada cliente institucional convierte la experiencia en algo más cercano, eficiente y alineado con sus prioridades estratégicas. En un sector donde la confianza lo es todo, esta personalización digital se convierte en un verdadero diferenciador competitivo.
El valor de la analítica de datos
En paralelo a la digitalización, la analítica de datos se ha convertido en el gran motor de competitividad. No se trata solo de recopilar información, sino de convertirla en decisiones estratégicas.
Con análisis predictivos, es posible detectar riesgos en la cadena de suministro antes de que impacten en el cliente, anticipar fallos electrónicos en sistemas críticos o reasignar recursos de forma más eficiente. En un sector donde un retraso puede tener consecuencias estratégicas, esta capacidad de anticipación es diferencial.
Pero el impacto no se limita a la operación. La analítica también permite personalizar la relación con gobiernos y contratistas. Gracias a ella, se pueden ajustar contratos a necesidades cambiantes, medir la confianza a través de indicadores como el NPS B2B o dar visibilidad en tiempo real sobre avances, costes y plazos.
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La confianza como pilar estratégico
En defensa y aeroespacial, la confianza es tan crítica como la tecnología.
Por un lado, los clientes institucionales exigen garantías técnicas: certificaciones, estándares de calidad y, sobre todo, ciberseguridad. Gestionar datos sensibles y secretos nacionales obliga a demostrar que los sistemas no solo son innovadores, sino también seguros.
Por otro, la confianza se construye dentro de las organizaciones. Una cultura de transparencia, feedback y comunicación abierta no solo mejora el clima interno, sino que se proyecta hacia fuera, reforzando la percepción de fiabilidad ante los clientes.
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Relaciones institucionales a largo plazo

Si algo define al sector A&D es la duración y el volumen de sus contratos. Ganar un proyecto es un hito, pero mantener la relación durante décadas es lo que asegura la sostenibilidad.
Los pilares de estas relaciones son:
- Transparencia: comunicar avances, costes y riesgos sin opacidad.
- Ética y sostenibilidad: la creciente importancia de los criterios ESG influye en adjudicaciones y renovaciones de contratos.
- Colaboración a largo plazo: construir equipos conjuntos cliente-proveedor que evolucionen con el proyecto.
Indra es un buen ejemplo de ello: sus proyectos internacionales de defensa y seguridad se sostienen en relaciones a largo plazo donde la confianza y la innovación son tan importantes como la tecnología desplegada.
Casos de estudio y evidencias
Las evidencias refuerzan la importancia de digitalización, datos y confianza en la experiencia de cliente del sector:
La OCDE destaca en su OECD Skills Outlook que la digitalización es uno de los motores clave para mantener la competitividad en sectores industriales avanzados. Esto incluye al aeroespacial y de defensa, donde la capacidad de integrar nuevas competencias digitales marcará la diferencia entre quienes lideren el mercado y quienes se queden atrás.
En esa misma línea, la European Defence Agency (EDA) estima en su último informe (EDA report) que más del 35% de las tecnologías críticas de defensa en 2030 estarán impulsadas por inteligencia artificial y analítica de datos. Esta previsión obliga a las compañías a acelerar su transición digital y a preparar a su plantilla para trabajar con herramientas de alto impacto estratégico.
Un ejemplo concreto de cómo se está materializando esta transformación lo encontramos en Airbus Defence & Space, que ha desarrollado programas de digital twin y mantenimiento predictivo aplicados a aeronaves militares. Gracias a estos sistemas, es posible simular el rendimiento de un avión antes de que vuele o anticipar fallos en componentes críticos, lo que mejora la fiabilidad y reduce los costes de mantenimiento.
En España, Indra se ha consolidado como pionera en la aplicación de ciberseguridad e innovación digital en sistemas de defensa y transporte. Sus desarrollos han permitido garantizar la resiliencia de infraestructuras críticas y reforzar la confianza institucional en un contexto donde las amenazas cibernéticas crecen exponencialmente.
Por su parte, Lockheed Martin está aplicando inteligencia artificial en defensa aérea (Lockheed Martin AI) para anticipar fallos en sistemas de radar y aumentar la disponibilidad operativa. Estas soluciones, basadas en machine learning, no solo reducen riesgos operativos, sino que aseguran que los sistemas estén siempre preparados en escenarios de alta presión.
En Lukkap llevamos años demostrando en distintos casos de éxito cómo escuchar la voz del cliente B2B e integrar analítica avanzada en los procesos permite mejorar indicadores clave como el Net Promoter Score (NPS).
La fidelización en sectores de alta complejidad —desde banca hasta infraestructuras críticas— muestra que la metodología también es aplicable en entornos como el aeroespacial y de defensa, donde la experiencia del cliente institucional resulta determinante para mantener relaciones a largo plazo.
Desafíos y tendencias de futuro
El camino hacia una experiencia de cliente diferencial en el sector A&D presenta desafíos claros. La interoperabilidad entre sistemas de distintos fabricantes sigue siendo un obstáculo. La brecha digital de competencias obliga a invertir en programas de en upskilling y reskilling para preparar a los profesionales del futuro. La ciberseguridad y la regulación internacional son exigencias que crecen en complejidad. Y la creación de un digital thread que conecte diseño, producción y mantenimiento se perfila como el gran reto para optimizar la cadena de valor.
Las empresas que sepan abordar estos retos serán las que logren convertirse en socios preferentes de gobiernos y contratistas internacionales.
Conclusión
La experiencia de cliente institucional en el sector aeroespacial y defensa ya no es un accesorio, sino una palanca estratégica. La digitalización, la analítica de datos, la confianza y la capacidad de construir relaciones a largo plazo son los elementos que marcan la diferencia en un entorno complejo y exigente.
👉 En Lukkap ayudamos a compañías del sector a transformar su relación con clientes institucionales, uniendo Customer Experience, Data Analytics e innovación para generar resultados tangibles y sostenibles.
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