Arquetipos de empleado: cómo optimizar la gestión de equipos

José Luis Pascual
José Luis Pascual
Socio Director de Employee Experience
27 de agosto, 2019
La gestión de empleados es una de las responsabilidades más importantes de los líderes, ya que tiene un gran impacto en los resultados de la empresa. De hecho, según diversos estudioslas compañías con equipos de alto rendimiento son más productivas que las empresas con equipos mediocres.

Existen diferentes arquetipos de empleado según sus aptitudes y actitudes
Ahora bien, para conseguir que el engranaje empresarial funcione como un reloj suizo, necesitamos conocer las diferentes piezas que lo conforman. Y es que no todos los trabajadores son iguales; hay diferentes arquetipos de empleado, según sus características y comportamientos. Conocerlos nos posibilita llevar a cabo una gestión más eficiente del talento y de las estrategias de Recursos Humanos.

¿Qué son los arquetipos de empleado?

Los arquetipos de empleado se refieren a una clasificación de los trabajadores en función de sus aptitudes y actitudes. En otras palabras, son una herramienta para identificar patrones de comportamiento de los diferentes colectivos de empleados y adaptar las estrategias de recursos humanos en consecuencia.

Esta segmentación nos permite entender mejor a los profesionales de la organización y, por tanto, nos ayudará a diseñar planes específicos que contribuyan a una gestión de empleados más eficiente. De este modo, descubriremos, por ejemplo, que un determinado perfil de empleado puede sentirse altamente motivado si su compañía le ofrece programas de desarrollo de liderazgo, mientras que otro clúster de empleados puede sentirse más incentivado por políticas de flexibilidad laboral tendencias a la conciliación familiar.

¿Por qué es importante conocer los diferentes colectivos de empleados?

Se trata, en definitiva, de aplicar el enfoque customer centric a la gestión de empleados. ¿Te has fijado en los esfuerzos que hacen las marcas en tratar de conocer cómo son los consumidores y cuáles son sus necesidades e, incluso, sus sueños, para poder adaptar su oferta a las mismas y conseguir con ello un mayor impacto? Es curioso cómo, además, el tratamiento de datos que ha facilitado el uso de medios digitales, ayuda a estas compañías a conocer a su público objetivo y hasta adaptarse en los mensajes con los que se dirigen a su target. ¿Por qué no utilizamos esta personalización también dentro de los colectivos de empleados?

Si algo está claro es que no todos buscamos lo mismo, ni como consumidores, ni como profesionales. Somos diferentes e, incluso, cada uno de nosotros dentro de su vida va cambiando sus necesidades, sus aspiraciones, sus miedos o sus motivaciones. Y esto debemos tenerlo en cuenta a la hora de gestionar los equipos de trabajo para lograr esa conexión entre empleado y organización, clave para seguir confiando en esa compañía que conoce tan bien a su plantilla.

De hecho, esta individualización de la experiencia de los empleados es una de las principales prioridades que se marcan el 80% de los departamentos de Recursos Humanos, según el informe Global Capital Trends: Reescribiendo las reglas para la era digital, elaborado por Deloitte. No todas lo consiguen. Muchas compañías, en vez de trabajar las políticas y soporte a las personas en función de cómo son los diferentes clústeres de empleados, desarrollan planes de acción generales para toda la plantilla o  en algún caso, centradas en un colectivo o una necesidad concreta.

¿Cómo identificar los tipos de perfil de empleados de la organización?

Sin embargo, un aspecto clave para la gestión de la Experiencia de Empleado es el conocimiento de los diferentes perfiles que forman parte de nuestras plantillas y cuáles son sus principales características y diferencias. Así, podremos definir unos arquetipos de empleado que nos ayuden a entender qué busca cada uno en la relación con nuestra compañía y tratar de adaptar los planes de acción a sus intereses.

¿Cómo identificamos cada perfil de empleados? Para ello, debemos cuestionarnos aspectos como: ¿cómo son?, ¿qué es importante en su vida?, ¿cuáles son sus objetivos?, ¿qué les preocupa?, ¿qué esperan de su relación con la compañía? En este sentido, aunque hay diferentes modelos de arquetipos de empleado, puede resultarnos de utilidad elaborar una matriz única en función de nuestras necesidades. El eje vertical analizaremos la percepción del trabajador respecto a la compañía y el horizontal evaluaremos las fortalezas y debilidades del profesional.

El resultado será diferentes arquetipos de empleado que contribuirán a entender a cada colectivo con tal de poder ofrecerles la mejor experiencia. Y es que, como personas, lo que realmente queremos es que nos entiendan y nos traten de manera diferenciada, asumiendo que no todos somos iguales ni queremos lo mismo en todo momento.  De esta forma, igual que queremos vivir experiencias personalizadas cuando vamos a un restaurante, buscamos un libro, utilizamos el móvil o compramos una camiseta en nuestra tienda favorita, también buscamos sentirnos únicos en el día a día de nuestro trabajo.

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