Daniel M.

A veces es necesario que algo se quiebre para que algo nuevo pueda surgir…. En mi caso pasé de trabajar en mi casa a, de repente, perderla. Cosas de la vida es verdad, pero que te dejan con una sensación de vacío y confusión muy dura. En mi caso no fue diferente, pero tuve la gran suerte de contar con la ayuda de una empresa como Lukkap y de Idoia, mi tutora y gran aliada.

Es verdad que se tiene mucha confusión, pero hay otra gran verdad, a lo largo de los años vamos cargando la mochila de experiencias y “herramientas” que el día a día hace que olvidemos. Todo este potencial que atesoramos nos servirá para seguir abriendo caminos y es en este punto donde Ildoia y todo el equipo de Lukkap me ayudó, a ser consciente de mis fortalezas, a tener confianza en un futuro prometedor y lo más importante, el único que puede hacer que las cosas pasen es uno mismo.

Hoy estoy empezando un proyecto nuevo, en una gran empresa, ilusionado y comprometido.

Todo ha sido muy rápido, es verdad y sólo deseo que aquéllos que están como he estado yo, salgan de esa situación lo antes posible y aporten todo lo que llevan dentro allá donde vayan. A Lukkap siempre la llevaré conmigo.

Daniel M.
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