Almudena M-

Hace algunos meses, una mañana fui a trabajar y, al llegar, me llamó mi jefe al despacho. No debería haber sido nada fuera de lo normal, pero el sonido de su voz era tan grave y bajo que supe que yo iba a ser la siguiente en abandonar la compañía.Cuando sus palabras confirmaron mis peores presentimientos, aguante el tipo hasta llegar a mi casa, donde me encontré cayendo por un precipicio, preguntándome que por qué yo y que qué iba a ser de mí y de mi vida a partir de la mañana siguiente.

Recuerdo esos primeros días con dolor, con miedo, incertidumbre, enfado (mucho enfado), pero también que gracias a esa empresa descubrí la existencia de Lukkap, que era como la pequeña luz que se ve al final de un túnel. Esa luz se percibía muy, muy pequeñita la primera vez que contacté con ellos, pero a lo largo de las semanas fue haciéndose cada vez mayor, hasta que hoy ya he dejado ese túnel detrás.
Lukkap es una empresa donde, desde el minuto uno, te sientes otra vez valorado; en mi caso,Itziar Nieto me escuchó con una actitud de escucha real, dejando que aflorase todo lo que tenía que aflorar y sin juzgar.Supo conectar conmigo y ver más allá de lo que ofrecía mi primera impresión. Eso es algo por lo que la estaré eternamente agradecida, por eso y por hacer que a mi vida llegar Ildoia Gorroño, una de las mejores personas con las que me he cruzado en los últimos años.Ildoia ha sido mi compañera de viaje, desde lo más profundo del túnel hasta la salida. Se ha acoplado perfectamente a mis tiempos, necesidades, ha sabido escuchar y orientarme, dándome consejos valiosos y subiéndome esa autoestima que llegaba tan baja y mellada. Gracias Ildoia, nunca te podré demostrar lo agradecida que te estoy. Tienes que estar muy orgullosa de ser quién eres, buena persona y mejor profesional.

 

Tampoco me olvido de mis compañeros de grupo, mil gracias por escuchar ese mensaje personal que cada día era uno, por corregirme, por darme otra visión de mi misma, por ayudarme a sacar esos logros que yo había conseguido en mi trayectoria profesional, pero que no los entendía como tal. Chicos, al final debí interiorizar el mensaje porque ahora estoy en una empresa donde en la entrevista me sentí muy cómoda. Os deseo la mejor de las suertes, algunos sé que ya estáis trabajando, y a los que no, no desesperéis, que hay algo ahí con vuestro nombre, porque valéis mucho.

Hay muchas cosas inevitables en esta vida, y alguien que no tenga un trabajo fijo en la administración pública, seguramente pasará en algún momento de su vida laboral por un despido. Gracias al equipo humano deLukkap esa etapa es mucho más llevadera y que además te sirve para el resto de tu vida. No te dan un trabajo, te enseñan cómo conseguir uno.

Una vez más, muchas gracias por estar a mi lado durante todo el proceso.

Almudena M sonriendo hacia cámara
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